¿Cómo le pongo contraseña a un PDF gratis?
Agrega tu archivo y escribe una contraseña. Un indicador te dice si es débil o sólida. Luego decide qué acciones permitir, como imprimir, copiar o editar, y haz clic en Proteger PDF. La herramienta escribe una copia cifrada y te la entrega como descarga, mientras tu original queda intacto.
Muchos PDF merecen ese candado: recibos de nómina, estados de cuenta, contratos, copias de tu INE o DNI, informes médicos e informes sin publicar. El correo y las apps de chat son cómodos, pero un adjunto se puede reenviar, quedar abierto en una computadora compartida o llegarle a la persona equivocada por error. La contraseña viaja con el propio archivo, así que el contenido sigue siendo ilegible dondequiera que termine el PDF.
Consejo: Manda la contraseña por un canal distinto al del archivo. Si envías el PDF por correo, comparte la contraseña por teléfono o por mensaje, así una bandeja de entrada comprometida no revela las dos cosas.
¿Cómo protejo un PDF para que no lo editen ni lo copien?
Desmarca los permisos que no quieres dar: imprimir, copiar texto o editar. Eso va bien con cotizaciones, material de clase y borradores que otras personas deben leer sin cambiarlos.
Ten claro qué hacen estos límites. Se guardan en el archivo como instrucciones, y muchos lectores, Acrobat entre ellos, las respetan. Sin embargo, muchas otras herramientas pueden quitarlas sin conocer ninguna contraseña. Si el contenido tiene que seguir siendo privado, lo que de verdad lo protege es la contraseña de apertura. Usa los permisos como una señal extra encima, no como la única protección.
¿Qué tan seguro es el cifrado de un PDF (AES-256)?
AES-256 es un estándar de cifrado sólido y muy usado, y nadie puede leer el archivo sin la contraseña. En la práctica, el punto débil casi siempre es la contraseña que eliges, no el algoritmo. Unas cuantas reglas hacen una gran diferencia:
- Que sea larga. Una frase de cuatro o cinco palabras sin relación entre sí es fácil de recordar y difícil de adivinar.
- Evita lo obvio. Fechas de cumpleaños, números de teléfono y “123456” son lo primero que cualquiera intenta.
- No la reutilices. Elige algo distinto de las contraseñas de tu correo o de tu banco.
- Anótala en un lugar seguro. No hay forma de recuperarla, así que guárdala en un gestor de contraseñas antes de compartir el archivo.
¿Es seguro poner contraseña a un PDF en línea?
Con esta herramienta lo es, porque “en línea” solo describe cómo abres la página. El cifrado se hace en tu navegador, en tu dispositivo. El archivo y la contraseña nunca se suben, algo importante tratándose justo de un documento que quieres proteger. Tu archivo se queda en tu dispositivo todo el tiempo, y no hay nada que instalar.
¿Vas a compartir un archivo con personas de fuera de tu empresa u organización? Primero borra los datos ocultos, como el nombre del autor, y luego pon la contraseña. Si más adelante necesitas quitar la protección y todavía conoces la contraseña, la herramienta Quitar contraseña de PDF la elimina.